Grandes recortes a Medicaid están cambiando la atención médica en Arizona
Medicaid y el Sistema de Contención de Costos de Atención Médica de Arizona (AHCCCS por sus siglas en inglés) son programas muy importantes para mantener saludables a las personas en Arizona. Pero los recientes recortes federales a Medicaid tendrán efectos en todo el sistema de salud del estado y pueden poner en riesgo a pacientes y proveedores, especialmente a los hospitales en áreas rurales. Aquí le explicamos lo que estos recortes significan para Arizona:
Recortes a Medicaid de casi $1 billón de dólares
Medicaid es un programa financiado por los estados y por el gobierno federal que brinda cobertura médica a familias y personas de bajos ingresos. Por eso, cuando se reduce el financiamiento, los pacientes son los más afectados. En julio de 2025, el Congreso aprobó la Ley de Impuestos Republicana (H.R. 1), que incluyó los recortes a Medicaid más grandes en la historia: $930 mil millones durante la próxima década, y esto para financiar recortes de impuestos que benefician principalmente a las personas más ricas y a las grandes corporaciones.
Estos recortes podrían tener consecuencias graves para los 1.8 millones de personas en Arizona que reciben cobertura a través de AHCCCS, el programa Medicaid del estado, en todos los condados del estado:
Hospitales en Arizona enfrentan recortes de servicios y posibles cierres
Estos recortes de financiamientos podrían resultar en reducciones de personal, recortes a servicios y hasta cierres de hospitales, ya que los hospitales estarán perdiendo dinero de los pagos que reciben de AHCCCS por atender pacientes con Medicaid. Esos pagos ayudan a cubrir el costo de la atención médica. Cuando esos pagos son menores, los hospitales reciben menos dinero por atender a los pacientes. Para poder seguir funcionando, los hospitales tienen que compensar esa falta de dinero reduciendo servicios o recortando personal. Más de 300 hospitales en todo el país están en riesgo de cerrar. En Arizona, siete hospitales ya están en riesgo de recortes, incluyendo el Hospital de Niños de Phoenix. Northern Arizona Health Care, en Flagstaff, canceló una expansión que tenía planeada debido a estos recortes. Otro
hospital en Flagstaff, North Country HealthCare, tuvo problemas por otros recortes federales en 2025 y, al final, tuvo que declararse en bancarrota.
Las zonas rurales de Arizona son las más afectadas
Además del cierre de hospitales, los recortes a Medicaid afectarán gravemente a las economías rurales y dejarán a muchos pacientes sin acceso adecuado a atención médica. Muchos hospitales rurales ya están enfrentando una situación económica difícil: el 44% ya están operando con pérdidas, y casi 100 han cerrado en la última década. En varios condados de Arizona ya hay menos de un ginecólogo/obstetra por cada 10,000 mujeres, y esta situación podría empeorar si cierran más hospitales rurales. En los condados rurales donde hay un hospital cerca, este es una fuente importante de empleo para la comunidad: alrededor del 10% de las personas que trabajan lo hacen en esos hospitales. Más de 300 hospitales rurales están en riesgo inmediato de cerrar, especialmente ahora que los recortes de la ley H.R. 1 ya están en vigor.
Cinco hospitales rurales en Arizona, que atienden en total a hasta 400,000 personas, están en riesgo de cerrar. Neal Jenson es el director ejecutivo de uno de esos hospitales, el Cobre Valley Regional Medical Center en Globe, un centro de salud rural donde aproximadamente un tercio de los pacientes tiene Medicaid. “Lo que [esta ley] va a hacerle a la atención médica rural en Arizona es destruirla”, dijo Jenson. “Cuando se pone en riesgo una tercera parte de los ingresos del hospital, el impacto es muy grande.”
Las personas más vulnerables en Arizona enfrentan los mayores riesgos
Las personas con discapacidades y los adultos mayores también podrían verse muy afectadas por los recortes de la ley H.R. 1. Debido a que tienen mayores gastos médicos y menos oportunidades de empleo, las personas con discapacidades suelen depender más de Medicaid que otros grupos. Estudios muestran que cuando se reduce el financiamiento federal de Medicaid, programas estatales como AHCCCS suelen empezar recortando beneficios opcionales, como los servicios en el hogar y en la comunidad, de los que estas personas dependen. Al mismo tiempo, la ley agrega más trámites y requisitos complicados que pueden hacer que personas elegibles —como adultos mayores y personas con discapacidades— pierdan su cobertura,
simplemente porque no pueden completar el papeleo, cumplir con los requisitos o comprobar su situación laboral de manera constante.
El impacto económico podría extenderse mucho más allá del sistema de salud
Cuando se reduce el financiamiento de Medicaid, los proveedores de salud reciben menos dinero. Para ajustarse, recortan gastos y despiden trabajadores. Como consecuencia, esas personas tienen menos dinero para gastar en sus comunidades, lo que afecta la economía local. Expertos estiman que los recortes de la ley H.R. 1 a Medicaid y al programa de asistencia alimentaria (SNAP, por sus siglas en inglés) podrían aumentar la tasa de desempleo en el país en aproximadamente 0.8 por ciento, lo que equivale a la pérdida de más de 1.2 millones de empleos. Arizona podría verse más afectado que el promedio, con un aumento en el desempleo de aproximadamente el 1.4%. Los estados también enfrentan presión en sus presupuestos, ya que deben cubrir pérdidas mientras reciben menos ingresos por impuestos debido a la menor actividad económica y a los límites que impone la ley H.R. 1 a ciertos impuestos a proveedores de salud, que los estados usan para financiar Medicaid. Esta reducción en los ingresos del estado podría llevar a aumentos de impuestos, recortes a servicios de Medicaid o a quiénes califican, y menos inversión en áreas como educación e infraestructura. Se proyecta que Arizona tendrá pérdidas más grandes que la mayoría de los estados: perdería el 21.1% de su financiamiento federal de Medicaid, en comparación, por ejemplo, con el 5.5% de Wyoming. Si se reduce el 80% del financiamiento, en Arizona existe una ley que automáticamente eliminaría la expansión de Medicaid. Esto significaría que más de medio millón de personas en Arizona perderían cobertura médica accesible, sin necesidad de que la legislatura estatal tenga que actuar.
El Fondo de Salud Rural no reemplazará el financiamiento que Medicaid perderá
La principal respuesta de los republicanos en el Congreso ha sido resaltar el fondo de $50 mil millones para la salud rural incluido en la ley. Los legisladores sostienen que este programa es la mayor inversión federal en atención médica rural en décadas y que busca apoyar a hospitales y proveedores que están teniendo dificultades. Sin embargo, este fondo no alcanza para cubrir los enormes recortes incluidos en la ley. A
pesar de su nombre, la mayor parte del dinero ni siquiera está dirigido directamente a comunidades rurales. Además, los estados solo pueden usar hasta el 15% de estos fondos para pagar por la atención médica de pacientes. En total, este fondo tan solo compensaría aproximadamente el 37% de las pérdidas de financiamiento de Medicaid en áreas rurales, y muchos de los recortes más grandes ocurrirán después de que el fondo expire en 2030. Aún más preocupante: Arizona solo está programada a recibir $167 millones este fondo, la sexta cantidad más baja de todo el país.
Para casi 1.8 millones de personas en Arizona que dependen de Medicaid, las consecuencias de estos recortes apenas comienzan. El impacto se sentirá en los hospitales, en las comunidades rurales y en la vida de los pacientes que dependen de esta atención.