INFORME: Los recortes a Medicaid ponen en riesgo el sistema de atención médica de Arizona

Medicaid y el Sistema de Contención de Costos de Atención Médica de Arizona (AHCCCS, por sus siglas en inglés) son esenciales para la salud de los residentes del estado. AHCCCS ofrece seguro médico a aproximadamente 1.8 millones de personas, una cuarta parte de la población de Arizona.  Medicaid es un programa financiado por los gobiernos estatal y federal que ofrece cobertura médica a personas y familias de bajos ingresos. Esta cobertura les permite recibir atención en hospitales y otros centros médicos. Por eso, cuando se recortan los fondos de Medicaid, los hospitales tienen menos recursos para atender las necesidades de sus pacientes.

En julio de 2025, el Congreso aprobó la Ley de Impuestos Republicana (H.R. 1), que incluyó los mayores recortes a Medicaid de la historia: $930 mil millones en los próximos diez años. Estos recortes se hicieron para financiar recortes de impuestos para los más ricos y las grandes corporaciones.

Cierre de hospitales

Medicaid cubre aproximadamente una quinta parte de todos los gastos hospitalarios, por lo que estos recortes tendrán un fuerte impacto en los presupuestos de los hospitales. Los recortes a Medicaid podrían provocar reducciones de personal y servicios, e incluso el cierre de hospitales, porque recibirían menos fondos de AHCCCS por atender a pacientes con Medicaid.  Los reembolsos de Medicaid ayudan a los hospitales a cubrir el costo de atender a sus pacientes. Cuando esos fondos disminuyen, los hospitales tienen que compensar la diferencia reduciendo servicios o personal. Más de 600 hospitales en todo el país están en riesgo de cerrar, comparado con 300 cuando se aprobó la Ley de Impuestos Republicana.

Arizona ya está enfrentando una crisis en su sistema de atención médica. Desde que se aprobó H.R. 1, varios centros de atención médica han cerrado sus puertas, incluyendo una clínica de salud mental que atendía principalmente a niños y jóvenes. En los próximos meses, se espera que otros centros también cierren o reduzcan sus servicios.  Uno de los pocos proveedores de atención obstétrica y ginecológica en el condado de Pinal dejó de ofrecer estos servicios en agosto de 2026, obligando a las mujeres embarazadas a viajar más lejos para recibir atención. Además, un hospital en Tucson cerrará sus puertas en septiembre, lo que dejará sin empleo a 99 trabajadores.

Pérdida de empleos y falta de personal

El mes pasado, el hospital Select Specialty en Tucson anunció que cerraría sus puertas, dejando a 99 empleados sin trabajo apenas un año después de la aprobación de H.R. 1. El hospital atendía a pacientes con distintas condiciones, incluyendo lesiones cerebrales, problemas del corazón y enfermedades infecciosas.

El cierre en Tucson forma parte de un problema que está ocurriendo en todo el país: los hospitales están despidiendo personal. Se proyecta que para 2029, H.R. 1 habrá eliminado 1.65 millones de empleos a nivel nacional, casi la mitad de ellos en el sector de atención médica. Se estima que solo los recortes a Medicaid podrían causar la pérdida de 498,000 empleos relacionados con la atención médica.

Para quienes todavía tienen trabajo, la situación también se está haciendo más difícil. Los proveedores de atención médica están enfrentando una mayor carga de trabajo y más agotamiento. La presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras Hispanas en Tucson explicó: “Debido al agotamiento, estamos perdiendo personal, y no puedo culparlos por irse”.

Más tiempo de espera y menos acceso a atención médica

En Arizona, el tiempo promedio de espera en una sala de emergencias es de 176 minutos, casi tres horas. Estos tiempos podrían aumentar a medida que hospitales y clínicas rurales cierren o reduzcan sus servicios, obligando a los hospitales cercanos a atender a más pacientes. Las consecuencias de no recibir atención médica a tiempo pueden ser graves.

Las comunidades rurales de Arizona son especialmente vulnerables

Las consecuencias podrían ser especialmente graves en las zonas rurales de Arizona, donde los hospitales y otros proveedores de atención médica ya cuentan con menos recursos y atienden a comunidades que están muy alejadas unas de otras.

Los sistemas de atención médica rural son esenciales para aproximadamente uno de cada cinco estadounidenses que viven en zonas rurales, y los recortes a Medicaid podrían afectar seriamente estos servicios. Medicaid es una fuente importante de cobertura para muchas personas que viven en comunidades rurales y que, de otra manera, no podrían pagar un seguro médico.

Las personas que tienen Medicaid tienen más probabilidades de contar con un lugar habitual donde recibir atención médica y de recibir servicios de prevención. Los reembolsos de Medicaid también ayudan a mantener económicamente estables a los hospitales rurales y a que puedan seguir ofreciendo empleos y servicios en sus comunidades.

Cinco hospitales rurales de Arizona, que en conjunto atienden hasta 400,000 residentes de Arizona, están considerados en riesgo de cerrar. Esto obligaría a muchos pacientes a viajar aún más lejos para recibir atención médica.

Para los 786,000 residentes de Arizona que viven en zonas rurales, el hospital más cercano se encuentra, en promedio, a 20 millas de distancia. En algunas zonas rurales, hay apenas un proveedor de servicios de salud mental por cada 50,000 personas. Casi la mitad de las mujeres que viven en áreas rurales tienen que viajar más de 30 minutos para recibir atención durante el embarazo y el parto.

El sistema ya está funcionando con recursos limitados. Los recortes a Medicaid incluidos en H.R. 1 amenazan con aumentar aún más estas dificultades.

Neal Jenson es el director ejecutivo de Cobre Valley Regional Medical Center en Globe, uno de estos hospitales rurales. Aproximadamente una tercera parte de sus pacientes tienen Medicaid. Jenson explicó: “Cuando se pone en riesgo una tercera parte de quienes pagan por la atención que brinda un hospital, el impacto será significativo”.

En resumen

Para los casi 1.8 millones residentes de Arizona que dependen de Medicaid, las consecuencias de estos recortes podrían apenas estar comenzando. A medida que disminuyan los fondos federales, el impacto irá mucho más allá de las personas que tienen Medicaid: aumentará la presión sobre los hospitales y proveedores de atención médica, pondrá empleos en riesgo, aumentará los tiempos de espera y hará más difícil que las comunidades rurales tengan acceso a la atención que necesitan.

H.R. 1 no solo pone en riesgo la cobertura de Medicaid. También pone en riesgo todo el sistema de atención médica de Arizona.

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