Los aranceles de Trump están afectando el bolsillo de las familias en Arizona
En este momento, la mayoría de las familias en Estados Unidos ya han sentido el impacto de los aranceles establecidos por el presidente Trump. El precio de los alimentos, artículos para el hogar, automóviles y materiales de construcción ha aumentado. Parece que casi todo cuesta más como resultado. Pero ¿qué han significado realmente estos aranceles para las familias trabajadoras en Arizona?
Qué hacen realmente los aranceles
Sencillamente, un arancel es un impuesto que se aplica a los productos importados. Cuando se imponen aranceles, los productos que vienen del extranjero se vuelven más caros. En práctica, ese aumento de costos no lo pagan los países extranjeros, sino las familias y consumidores en Estados Unidos.
El presidente Trump impuso aranceles a importantes socios comerciales de Estados Unidos, llevándolos a su nivel más alto en casi un siglo, utilizando la Ley de Poderes Económicos en Caso de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés). Esta ley le otorga al presidente la autoridad para tomar ciertas medidas económicas después de declarar una emergencia nacional. En abril de 2025, Trump declaró una emergencia nacional debido al déficit comercial “amplio y persistente” entre Estados Unidos y el resto del mundo, alegando que esto le daba la autoridad para imponer sus aranceles. También utilizó esta misma ley en febrero de 2025 para imponer aranceles a México, Canadá y China bajo una declaración de emergencia nacional separada.
Aunque el Congreso tiene la autoridad para intervenir en el tema de los aranceles, durante 2025, los republicanos en la Cámara de Representantes bloquearon repetidamente los intentos de poner a votación medidas para revocar la política de aranceles de Trump. La Cámara de Representantes no logró aprobar otro bloqueo, y el último venció después del 31 de enero de 2026. Esto permitió que los demócratas forzaran una votación sobre los aranceles a Canadá. Esa votación marcó la primera vez en casi un año que la Cámara pudo pronunciarse directamente sobre la política arancelaria de Trump.
El 20 de febrero, la Corte Suprema anuló la mayoría de los aranceles de Trump, al determinar que violaban la ley federal. La decisión dejó sin efecto los aranceles que Trump había impuesto utilizando la IEEPA. Tras este fallo, Trump anunció de inmediato nuevos aranceles globales del 10% a todas las importaciones que ingresan a Estados Unidos, amparándose en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, la cual establece un límite de 150 días. Estos nuevos aranceles pueden mantenerse vigentes hasta el 24 de julio, y solo podrían continuar después de esa fecha si el Congreso aprueba una extensión. Al día siguiente del fallo de la Corte Suprema, Trump afirmó que aumentaría la tasa al 15%. Finalmente, los nuevos aranceles entraron en vigor el martes 24 de febrero con una tasa del 10%, aunque la administración señaló que estaba trabajando para elevarlos al 15%.
Todavía no se sabe cómo el fallo de la corte y los nuevos aranceles afectarán los precios de los productos importados, pero todo indica que la incertidumbre y la inestabilidad continuarán en el corto plazo. A pesar de que Trump ha afirmado repetidamente que los aranceles bajo la IEEPA serían pagados por los productores extranjeros, quienes realmente han sentido el mayor impacto han sido las familias consumidoras y los pequeños negocios en Estados Unidos. De hecho, los estadounidenses pagaron la gran mayoría de los $200 mil millones recaudados por aranceles en 2025 a través de precios más altos en ropa, productos de video y audio, autopartes, alimentos, muebles, herramientas, artículos de ferretería y más. En total, el 95% del costo de los aranceles en 2025 fue pagado por los consumidores de Estados Unidos.
Según un informe reciente de la organización Tax Foundation, solo el año pasado, los aranceles le costaron al hogar típico de Estados Unidos aproximadamente $1,000. En Arizona, las familias pagaron $2.1 mil millones en aranceles en 2025. Todo esto probablemente seguirá impulsando una inflación más alta con el tiempo.
Y no se trata solo de los productos importados. Cada vez más empresas están reaccionando a la incertidumbre del momento aumentando los precios incluso de productos que no están sujetos a aranceles. Durante la primera administración de Trump, cuando se impusieron aranceles a las lavadoras, también subió el precio de las secadoras, aunque estas no estaban incluidas en los aranceles.
En esta ocasión está ocurriendo algo similar. Una proporción significativa de empresas ha reportado que está aumentando los precios de productos que no están sujetos a aranceles, lo que significa que el impacto se está extendiendo más allá de los productos directamente afectados.
Cómo la eliminación de la regla “de minimis” está generando costos inesperados
Comprar en línea también se está volviendo más caro. Como parte de la agenda de aranceles de Trump, la exención de impuestos de importación para artículos con un valor menor a $800 venció en agosto de 2025. Esta medida ha generado confusión y desorden en el mercado, ya que consumidores y pequeños empresarios están recibiendo facturas inesperadas por aranceles, en algunos casos, superiores a $1,000.
La regla conocida como de minimis, que permitía que productos de bajo valor ingresaran a Estados Unidos sin pagar tarifas, había estado vigente durante casi un siglo antes de que Trump eliminara esta exención.
Los pequeños negocios en Arizona ya están sintiendo el impacto. Tras el fin de la exención en agosto, Timberlake Crafts, un vendedor del Tucson Comic Con, informó que algunos de sus materiales, como la tinta, se han triplicado en precio desde el año anterior. Y cuando se produce y se vende en volumen, esos aumentos se acumulan rápidamente.
Tensiones comerciales que se sienten en casa
Los aranceles de Trump han afectado el comercio con varios países, pero en Arizona es especialmente importante prestar atención a lo que ocurre con el comercio con México. En 2024, Arizona importó aproximadamente $11.6 mil millones en productos provenientes de México, más del doble que su segundo socio comercial más grande, China, que representó $5.4 mil millones. De hecho, México representa cerca de una tercera parte de todas las importaciones del estado.
Esto tiene implicaciones directas, especialmente en el precio de los alimentos. Los distribuidores en Arizona dependen en gran medida de frutas y verduras mexicanas para mantener abastecidas las tiendas. Si los aranceles elevan los costos para los importadores, esos aumentos se trasladan a los minoristas y, finalmente, a las familias consumidoras en forma de precios más altos en el supermercado.
Las exportaciones también generan preocupación, ya que los estados enfrentan la posibilidad de aranceles de represalia por parte de sus socios comerciales. El 28% de las exportaciones de Arizona, casi una tercera parte, tienen como destino México. Si México impusiera aranceles en respuesta, el impacto se sentiría con mucha fuerza en la economía del estado.
Las otras relaciones comerciales más importantes de Arizona, con Canadá y China, también se ven afectadas por los cambios en la política de aranceles. Canadá mantiene alrededor de $2.5 mil millones en comercio con Arizona, y gran parte de las importaciones son productos de uso diario como materiales de construcción, vehículos, pan y productos de panadería.
En 2024, Arizona importó $5.4 mil millones en productos provenientes de China, encabezados por teléfonos inteligentes y otros aparatos electrónicos.
Debido a que la economía de Arizona está profundamente conectada al comercio internacional, estos cambios no son algo lejano. Se están sintiendo directamente en casa.
Los pequeños negocios están sintiendo la presión
En todo el estado, los pequeños negocios están siendo duramente afectados por las políticas arancelarias.
En Scottsdale, LDV Winery pagó un arancel del 9% sobre los corchos que importa de Portugal. Otros insumos, como botellas, etiquetas y materiales de empaque también pueden verse afectados por los aranceles. En Pearce, el propietario del viñedo Bob Dixon enfrenta aumentos en los costos de botellas, barriles y equipos para la producción de vino.
En Tempe, Brick Road Coffee ha tenido que recortar su presupuesto de crecimiento y eliminar algunas bebidas de su menú debido a la falta de disponibilidad de ciertos productos.
En Tucson, Pamilihan Pinoy Asian Grocery está teniendo dificultades para mantener precios accesibles para clientes filipinos que buscan productos que les recuerdan a su país.
Morton Glass Works, también en Tucson, que vende herramientas de corte para talleres de vitrales, depende de un tipo especial de rejilla que solo se fabrica en China. Debido a un arancel del 145% impuesto a ese producto, su propietaria, Jennifer Walkovich, ha tenido que aumentar precios.
Por su parte, GameBro, en Tucson, informó que los precios subieron hasta un 15% durante la temporada navideña debido al caos y la confusión generados por los aranceles.
Las cervecerías en Arizona están enfrentando aranceles sobre el aluminio y el acero, y temen que los aumentos de precios terminen alejando a sus clientes.
En Phoenix, Wildlings Toy Boutique ha tenido dificultades para adaptarse a un panorama económico que cambia constantemente y genera incertidumbre para los pequeños negocios.
En conjunto, estas historias muestran que en todo Arizona los pequeños negocios están siendo obligados a absorber costos más altos, frenar su crecimiento o trasladar los aumentos de precios a sus clientes simplemente para poder mantenerse a flote.
Conclusión
Desde facturas más altas en el supermercado hasta pequeños negocios bajo presión, los costos de estos aranceles están afectando directamente a las familias de Arizona.
Mientras continúan las tensiones comerciales, son las familias y los negocios locales en todo el estado quienes terminan pagando el precio.