INFORME: Por qué están subiendo los costos de energía en Arizona — y qué papel juegan las decisiones del gobierno

Los residentes de Arizona están pagando más por la gasolina y enfrentando facturas de electricidad muy altas. Estos cambios se pueden relacionar directamente con políticas y decisiones tomadas por el presidente Trump y los republicanos en el Congreso. A continuación, se explica cómo.

La reducción de políticas de energía limpia significa que los costos suben

En 2025, el presidente Trump aprobó la ley H.R. 1, deteniendo el progreso logrado en energía limpia. Muchas fuentes de energía recientes tienen costos operativos bajos, lo que las hace más económicas con el tiempo. Sin estas fuentes, los consumidores dependen más de combustibles con precios variables, lo que eleva los costos para los residentes de Arizona. Menos uso de energía limpia y menos inversión por parte de empresas aumentan los costos para todos.

La ley eliminó créditos fiscales que ayudaban a consumidores y empresas a pagar vehículos eléctricos e híbridos, así como incentivos para instalar estaciones de carga. Sin estos programas, las personas siguen comprando vehículos de gasolina, lo que mantiene alta la demanda de gasolina y sus precios.

H.R. 1 también eliminó incentivos para que los propietarios instalen paneles solares, sistemas de almacenamiento de energía y otros sistemas renovables. Esto significa que menos propietarios de casas podrán pagar por obtener estas mejoras, lo que eleva las tarifas de electricidad para todos.

Lo mismo ocurre con los edificios comerciales. Al vencer los créditos fiscales por eficiencia energética, los propietarios tienen menos incentivos para modernizar sus sistemas. Estos costos con frecuencia se trasladan directamente a los inquilinos.

La ley H.R. 1 eliminó créditos fiscales de energía limpia que ya existían, al reducir el tiempo en que están disponibles y hacerlos más difíciles de usar. También aceleró la eliminación de créditos para proyectos de energía de viento y solar, limitando muchos proyectos después de 2026 y acortando el plazo basado en emisiones, que habría mantenido esos créditos válidos por más tiempo.

Empleos están en riesgo

Estos cambios han detenido una ola de inversiones en energía limpia y los cientos de miles de empleos asociados con esas inversiones. Entre agosto de 2022 y mayo de 2025, los créditos fiscales impulsaron 321 mil millones de dólares en inversiones en energía limpia, vehículos eléctricos, electrificación del hogar y reducción de carbono.

Sin embargo, debido a los cambios en H.R. 1, proyectos planeados serán cancelados y se perderán empleos en energía limpia — potencialmente cientos de miles, incluyendo 28,000 empleos en Arizona. No son solo cifras; son empleos en construcción y fabricación que apoyan a las comunidades locales. Perderlos significa menos actividad económica y menos oportunidades en el estado.

Aumentan las facturas de electricidad

A medida que el suministro de energía se contrae y se desarrollan menos proyectos nuevos, se proyecta que para el año 2035, las tarifas eléctricas van a aumentar hasta un 18%. Para los residentes de Arizona, los costos anuales están aumentando un promedio de $210. Arizona depende mucho del aire acondicionado, lo que lo hace especialmente vulnerable a los aumentos en los costos de energía. Los costos mensuales ya son altos: entre marzo de 2022 y junio de 2025 promediaron $289. Y como saben los residentes, no es una opción apagar el aire acondicionado cuando las temperaturas superan los 100°F. Al votar a favor de H.R. 1, los republicanos en el Congreso votaron por aumentar los costos de energía.

Aumento en los precios de la gasolina

Las tarifas eléctricas no son lo único que está subiendo. Los precios de la gasolina también aumentan debido a la ley H.R. 1 y otras decisiones de política pública del gobierno.

H.R. 1 redujo regulaciones de emisiones de vehículos y programas que hacían más accesibles los vehículos eléctricos, aumentando la demanda de petróleo. Debido a estos factores, se estima que los hogares en Arizona gastarán en promedio $310 más en gasolina para el 2030.

Otras políticas también están añadiendo al problema. Los aranceles sobre materiales como acero y aluminio — utilizados en la industria del petróleo y gas — aumentan los costos de construir y mantener la infraestructura energética. Estos costos más altos se reflejan en el precio de la gasolina. Cuando es más caro construir tuberías y transportar combustible, esos costos se trasladan a lo largo de toda la cadena de suministro y, con el tiempo, llegan al consumidor que tiene que pagar precios más altos por la gasolina.

Los eventos globales también influyen. Los precios del combustible aumentaron casi un dólar por galón después de que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero. Al 28 de abril, el precio promedio por galón en Arizona es de $4.64, más alto que el promedio nacional y considerablemente mayor que antes del conflicto. Los republicanos en el Congreso votaron en contra de supervisión legislativa sobre la guerra, lo que significa que seis representantes de Arizona apoyaron esa decisión.

Conclusión

La ley H.R. 1, los aranceles y los cambios continuos al mercado del petróleo están aumentando los costos de energía de varias maneras: reducen la inversión en alternativas más económicas, aumentan la dependencia de combustibles fósiles y exponen a los consumidores a la volatilidad del mercado global.

Para los residentes de Arizona, el resultado es claro: facturas de electricidad más altas, gasolina más cara y menos opciones para reducir esos costos en el futuro.

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